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7 mitos sobre cómo conservar mejor los alimentos

11-08-2026

Desde guardar la leche en la puerta hasta esperar horas para refrigerar la comida caliente, algunas creencias muy comunes podrían afectar la conservación de los alimentos sin notarlo.

Abrir la nevera y guardar cada producto donde haya espacio suele ser un acto automático. Muchas de esas decisiones responden a hábitos que se han transmitido de generación en generación, aunque no siempre son la mejor opción para conservar los alimentos.

Lo que pocas personas saben es que el interior de la nevera está diseñado con zonas que cumplen funciones específicas. Aprovecharlas correctamente puede ayudar a preservar mejor los alimentos, reducir el desperdicio y hacer más fácil la organización del día a día.

Estos son cinco de los mitos más comunes.

Mito 1: La puerta es el mejor lugar para guardar los lácteos

Aunque es uno de los lugares más utilizados para almacenar estos productos, la puerta también es la zona que experimenta mayores cambios de temperatura debido a su apertura constante.

Por esta razón, suele ser más recomendable destinar ese espacio a bebidas, salsas y condimentos. En cambio, la leche, el yogur y otros lácteos se conservan mejor en los estantes interiores, donde la temperatura permanece más estable.

Mito 2: Entre más llena esté la nevera, mejor conserva los alimentos

Llenar todos los espacios puede dificultar la circulación del aire frío dentro de la nevera. Como consecuencia, algunas zonas pueden enfriarse menos que otras y el equipo necesita trabajar más para mantener la temperatura adecuada.

Lo ideal es distribuir los alimentos de forma que el aire pueda circular libremente entre ellos.

Mito 3: Si quiere gastar menos energía, solo tiene que apagar los electrodomésticos

Reducir el consumo no necesariamente significa desconectar todos los equipos. Algunos permanecen conectados para mantener funciones de uso diario, mientras que otros pueden consumir más dependiendo de cuánto tiempo funcionan, los horarios de uso o las condiciones en las que operan. Por eso, antes de cambiar hábitos, es útil conocer cómo se comporta el consumo en el hogar.

Hoy existen herramientas que permiten tener una visión más detallada de esos patrones. SmartThings Energy, por ejemplo, reúne estadísticas de los dispositivos compatibles para consultar cuánto consumen, comparar su comportamiento a lo largo del tiempo y establecer objetivos mensuales. También puede enviar alertas cuando el consumo supera lo previsto y ofrecer recomendaciones a partir de los hábitos identificados.

Contar con estos datos permite entender que no todos los equipos tienen el mismo impacto y que el ahorro no depende únicamente de apagarlos. Identificar cuándo se concentra el consumo, qué dispositivos tienen mayor incidencia y qué hábitos pueden ajustarse permite tomar decisiones más informadas, sin sacrificar funciones que hacen parte de la comodidad del hogar.

Mito 4: Si un electrodoméstico funciona bien, no necesita mantenimiento

Que un equipo siga funcionando no significa necesariamente que se encuentre en las mejores condiciones. Algunos cambios en su desempeño pueden aparecer de manera gradual y pasar desapercibidos hasta convertirse en una falla más evidente.

Por eso, el mantenimiento preventivo busca detectar señales antes de que interrumpan el funcionamiento habitual. En equipos compatibles con SmartThings™, herramientas como Home Care pueden centralizar información sobre el estado de los dispositivos, enviar recordatorios de mantenimiento y notificar determinadas situaciones que requieren atención.

Tener esta información a tiempo permite pasar de reaccionar ante una falla a prestar atención al funcionamiento del equipo antes de que el problema sea evidente.

Mito 5: Para hacer mercado solo se necesita recordar qué hace falta

La memoria puede no ser la mejor aliada cuando se trata de hacer compras. Es fácil olvidar un producto que se terminó durante la semana o, por el contrario, comprar nuevamente algo que todavía estaba guardado en casa.

Por eso, tener una referencia del contenido de la nevera hace más sencilla esta tarea. Algunas tecnologías utilizan cámaras e inteligencia artificial para reconocer determinados alimentos y facilitar el acceso a esta información. Es el caso de AI Vision Inside, disponible en la Bespoke AI Family Hub™.

Más que reemplazar la lista del mercado, este tipo de herramientas puede servir como apoyo para revisar lo que ya hay disponible, organizar las compras y aprovechar mejor los alimentos antes de adquirir nuevos productos.

Mito 6: Nunca se debe guardar comida caliente

Durante años se ha recomendado esperar a que los alimentos alcancen la temperatura ambiente antes de refrigerarlos. Sin embargo, dejarlos demasiado tiempo fuera también puede favorecer el crecimiento de bacterias.

La recomendación es dejar que los alimentos pierdan el exceso de calor durante unos minutos y luego refrigerarlos en recipientes adecuados, especialmente si no van a consumirse de inmediato.

Mito 7: Toda la nevera enfría igual

Cada compartimiento tiene una función. Los cajones ayudan a conservar frutas y verduras en mejores condiciones, mientras que los estantes interiores ofrecen una temperatura más estable para lácteos, alimentos preparados y otros productos de consumo diario.

Ubicar cada alimento en la zona adecuada contribuye a prolongar su frescura y facilita su conservación. Aunque ahora hay tecnologías que cambian el panorama, es el caso del triple cooling de la Family Hub, que suministra aire frio de manera independiente a los tres compartimentos del refrigerador y el congelador para mantener la temperatura y la humedad optima en cada uno, conservando la frescura de los alimentos durante más tiempo.

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